Kurt Rosenwinkel, guitarra
Seamus Blake, saxo
Kendrick Scott, batería
Aaron Goldberg, piano
Joe Martin, contrabajo
THE REMEDY TOUR
Veinte años de una obra fundamental del jazz contemporáneo
Considerado uno de los guitarristas más influyentes de las últimas décadas, Kurt Rosenwinkel regresa a Badajoz con The Remedy Tour, un proyecto que recupera el espíritu de uno de los discos más destacados de su trayectoria y que reúne a cinco figuras de primer nivel del jazz internacional.
Grabado en directo en enero de 2006 en el legendario Village Vanguard de Nueva York y publicado en 2008, The Remedy marcó un momento decisivo en la evolución artística de Rosenwinkel. Aquel doble álbum, registrado junto al saxofonista Mark Turner, el pianista Aaron Goldberg, el contrabajista Joe Martin y el batería Eric Harland, se convirtió en una referencia para toda una generación de músicos por su extraordinaria riqueza armónica, la profundidad de sus improvisaciones y la excepcional interacción entre sus intérpretes.
Dos décadas después de aquellas sesiones, Rosenwinkel recupera este repertorio para ofrecerle una nueva vida sobre el escenario. Lejos de plantearse como un ejercicio de nostalgia, The Remedy Tour propone una mirada renovada a unas composiciones que conservan intacta su capacidad para sorprender y abrir nuevos caminos musicales.
El álbum original, integrado por ocho extensas interpretaciones distribuidas en dos discos, recoge siete composiciones de Rosenwinkel y una del saxofonista Mark Turner. Temas como Chords, The Remedy, A Life Unfolds o Safe Corners muestran una concepción musical en la que las estructuras armónicas más elaboradas conviven con melodías de gran lirismo y una improvisación de extraordinaria libertad.
Uno de los rasgos más singulares de aquella grabación fue precisamente su carácter espontáneo. En lugar de adaptar las actuaciones a las exigencias de una producción discográfica convencional, Rosenwinkel decidió preservar la esencia de la música en directo, con sus desarrollos abiertos, sus momentos de riesgo y la interacción irrepetible entre los músicos.
Esa misma filosofía inspira el regreso del proyecto en 2026. Para esta nueva etapa, Rosenwinkel cuenta con dos integrantes de la formación original, Aaron Goldberg y Joe Martin, a los que se unen el saxofonista Seamus Blake y el batería Kendrick Scott, dos músicos de extraordinaria personalidad que aportan nuevas perspectivas al repertorio.
El resultado es un quinteto que combina la experiencia compartida de algunos de sus miembros con la energía creativa de nuevas colaboraciones. Una formación capaz de abordar composiciones de considerable exigencia técnica sin perder la espontaneidad, la sensibilidad melódica ni el sentido colectivo que caracterizan al mejor jazz.
La música de Rosenwinkel ocupa un territorio singular dentro del jazz contemporáneo. Sus armonías sofisticadas, su fraseo de extraordinaria fluidez y su personal concepción del sonido han contribuido a renovar el lenguaje de la guitarra, estableciendo nuevas relaciones entre la tradición del bebop, el jazz moderno y las influencias del rock y otras músicas contemporáneas.
The Remedy Tour ofrece así la oportunidad de reencontrarse con una obra fundamental y, al mismo tiempo, descubrir cómo continúa evolucionando en manos de algunos de los improvisadores más destacados de la escena internacional.
Tras sus anteriores visitas a Badajoz en 2003 y 2010, Kurt Rosenwinkel regresa al Festival Internacional de Jazz con una propuesta que celebra el pasado mirando decididamente hacia el futuro.
KURT ROSENWINKEL, EN SUS PROPIAS PALABRAS
La libertad de improvisar y el espíritu de The Remedy
Para comprender el significado de The Remedy es necesario acercarse a la particular filosofía musical de Kurt Rosenwinkel, un artista que siempre ha entendido la composición y la improvisación como partes inseparables de un mismo proceso creativo.
En una entrevista concedida al periodista Ted Panken en agosto de 2008, coincidiendo con la publicación del álbum, Rosenwinkel reflexionaba sobre las diferencias entre grabar en un estudio y hacerlo durante una actuación en directo.
Para el guitarrista, el estudio ofrece la posibilidad de detenerse, repetir una interpretación y perfeccionar determinados aspectos de una composición. En un concierto, por el contrario, cada decisión musical pertenece a un instante único, compartido entre los intérpretes y el público.
Esa diferencia fue determinante en la concepción de The Remedy. Rosenwinkel quería registrar la música tal como sucedía sobre el escenario, sin condicionar el desarrollo de los temas por las necesidades de la grabación.
«Decidí que grabaríamos el concierto, pero no estábamos allí para hacer un disco».
Con esta idea, el quinteto afrontó sus actuaciones en el Village Vanguard con absoluta libertad. Durante cuatro noches se registraron diferentes interpretaciones, de las que Rosenwinkel seleccionó posteriormente las que consideró más representativas, respetando el carácter espontáneo de cada una.
El músico también ha reflexionado sobre la profunda relación que existe entre sus composiciones y los intérpretes con los que trabaja. Lejos de considerar las partituras como estructuras cerradas, entiende que cada obra debe proporcionar a los músicos un punto de partida desde el que puedan desarrollar su propia personalidad.
En este sentido, la composición funciona como una puerta de entrada a un espacio de posibilidades. Las melodías, las armonías y los motivos rítmicos establecen un marco reconocible, pero es la improvisación colectiva la que permite descubrir nuevas dimensiones dentro de la música.
Rosenwinkel concede una importancia especial a la escucha y a la complicidad entre los integrantes de una formación. Buena parte de su lenguaje musical surgió durante sus años en la escena neoyorquina, especialmente en el club Smalls, donde desarrolló una estrecha relación artística con músicos como Mark Turner, Ben Street y Jeff Ballard.
Aquellas experiencias contribuyeron a configurar una manera de entender el jazz basada en la exploración constante, el respeto a la tradición y la voluntad de encontrar una voz propia.
Entre sus influencias, Rosenwinkel ha destacado a músicos como Keith Jarrett, Ornette Coleman, Duke Ellington, Miles Davis, Pat Metheny y Allan Holdsworth. De ellos ha asimilado diferentes formas de abordar la melodía, la armonía y la improvisación, integrándolas en un lenguaje que trasciende las referencias individuales.
Para Rosenwinkel, la verdadera esencia del jazz no reside únicamente en el conocimiento de sus estructuras musicales, sino en todo aquello que puede surgir alrededor de ellas: la intuición, la imaginación, el diálogo entre los intérpretes y la capacidad de transformar una composición en una experiencia viva.
Esta filosofía explica también su especial vinculación con el formato de quinteto, que considera uno de los espacios más completos para desarrollar sus ideas como compositor e improvisador.
La recuperación de The Remedy veinte años después de su grabación adquiere así un significado que va más allá del homenaje a un álbum. Supone regresar a un repertorio que continúa ofreciendo posibilidades de exploración y reafirmar una manera de entender la música en la que ninguna interpretación puede repetirse exactamente de la misma forma.
Porque, en definitiva, la esencia de The Remedy no está únicamente en las composiciones, sino en todo lo que sucede cuando cinco músicos extraordinarios las convierten en algo nuevo.
BIOGRAFÍAS
Cinco figuras fundamentales del jazz contemporáneo
KURT ROSENWINKEL
Una de las voces más influyentes de la guitarra moderna
Kurt Rosenwinkel (Filadelfia, Estados Unidos, 1970) es uno de los guitarristas y compositores más destacados e influyentes del jazz contemporáneo. Su extraordinaria concepción armónica, su inconfundible sonoridad y su capacidad para desarrollar largas líneas melódicas de gran fluidez han contribuido decisivamente a transformar el lenguaje de la guitarra de jazz durante las últimas tres décadas.
The New York Times ha destacado su singular posición dentro del jazz, subrayando su extraordinaria capacidad expresiva y la sofisticación de su pensamiento armónico y melódico.
Comenzó su formación musical con el piano antes de interesarse por la guitarra, instrumento que empezó a estudiar a los doce años. Durante su adolescencia descubrió el jazz y desarrolló una creciente fascinación por la improvisación, alimentada tanto por los grandes maestros del género como por las influencias del rock y la música de fusión.
Estudió en el prestigioso Berklee College of Music de Boston, donde coincidió con otros jóvenes músicos que posteriormente alcanzarían una notable proyección internacional. Su talento llamó la atención del legendario vibrafonista Gary Burton, quien lo incorporó a su grupo y le ofreció la oportunidad de iniciar una intensa actividad profesional.
A comienzos de los años noventa se instaló en Nueva York, donde comenzó a consolidar su personalidad musical en algunos de los principales clubes de la ciudad. Su participación en la escena del Smalls Jazz Club resultó especialmente importante para el desarrollo de su lenguaje, en contacto permanente con una generación de músicos que estaba transformando el jazz contemporáneo.
Durante aquellos años colaboró con artistas como Paul Motian, Joe Henderson, Brian Blade, Chris Potter y Mark Turner, al tiempo que comenzaba a desarrollar sus propios proyectos como líder.
Su debut discográfico llegó con East Coast Love Affair (1996), al que siguieron trabajos como Intuit (1999), The Enemies of Energy (2000) y The Next Step (2001). Estos álbumes lo situaron rápidamente entre los guitarristas más originales de su generación, gracias a una escritura musical de gran sofisticación y a un enfoque de la improvisación que combinaba libertad melódica, complejidad armónica y una extraordinaria sensibilidad rítmica.
En 2003 publicó Heartcore, un proyecto especialmente innovador producido junto a Q-Tip, integrante del influyente grupo de hiphop A Tribe Called Quest. El disco incorporó elementos electrónicos y nuevas técnicas de producción a su lenguaje jazzístico, poniendo de manifiesto su interés por explorar territorios musicales más allá de las convenciones del género.
Tras Deep Song (2005), Rosenwinkel grabó en enero de 2006 The Remedy en el Village Vanguard de Nueva York, un doble álbum en directo publicado dos años después que acabaría convirtiéndose en una referencia fundamental de su discografía.
Su trayectoria continuó ampliándose con trabajos como Reflections (2009), Our Secret World (2010) y Star of Jupiter (2012), este último especialmente significativo por la amplitud de sus composiciones y la riqueza expresiva de su cuarteto.
En 2017 presentó Caipi, un álbum de marcada inspiración brasileña que reveló nuevas facetas de su personalidad artística como cantante, compositor y multiinstrumentista. El proyecto contó con la participación de músicos como Eric Clapton y supuso una nueva demostración de su capacidad para integrar diferentes tradiciones musicales en un lenguaje propio.
Paralelamente, fundó Heartcore Records, sello discográfico independiente creado en Berlín en 2016 con el propósito de impulsar proyectos musicales innovadores y favorecer la libertad creativa de sus artistas.
Su actividad posterior incluye trabajos como Angels Around (2020), Kurt Rosenwinkel Plays Piano (2022) y Undercover: Live at the Village Vanguard (2023), así como proyectos en los que explora las relaciones entre el jazz y la música clásica.
Entre estos últimos destaca The Brahms Project, publicado en mayo de 2025 junto al pianista Jean-Paul Brodbeck, el contrabajista Lukas Traxel y el batería Jorge Rossy. El álbum ofrece una reinterpretación jazzística de diferentes obras de Johannes Brahms, confirmando una vez más la amplitud de sus intereses musicales.
A lo largo de su trayectoria, Rosenwinkel ha desarrollado también una importante labor pedagógica, tanto en instituciones musicales europeas como a través de sus propias iniciativas educativas y clases magistrales.
Su influencia se extiende mucho más allá de la guitarra. Compositores, instrumentistas y estudiantes de jazz de todo el mundo encuentran en su música una nueva manera de entender la relación entre armonía, melodía e improvisación.
Con The Remedy Tour, Kurt Rosenwinkel recupera una de las etapas más significativas de su carrera y reafirma su posición como una de las personalidades esenciales en la evolución del jazz contemporáneo.
SEAMUS BLAKE
Virtuosismo y creatividad en el saxofón tenor
Seamus Blake (Londres, 1970) es uno de los saxofonistas tenores más destacados de su generación. Criado en Vancouver, Canadá, desarrolló desde muy joven una profunda vinculación con el jazz, que lo llevó a estudiar en el Berklee College of Music de Boston y, posteriormente, a establecerse en Nueva York.
Su extraordinario dominio técnico, su potencia expresiva y su capacidad para combinar complejas estructuras armónicas con una improvisación de gran libertad lo han convertido en uno de los intérpretes más reconocidos de la escena internacional.
En 2002 obtuvo el primer premio del prestigioso Thelonious Monk International Jazz Saxophone Competition, uno de los reconocimientos más importantes para los jóvenes músicos de jazz.
A lo largo de su trayectoria ha colaborado con figuras como John Scofield, Pat Metheny, Herbie Hancock, Wayne Shorter, Joshua Redman, Bill Stewart y Kurt Rosenwinkel, además de participar en proyectos tan destacados como la Mingus Big Band.
Como líder ha publicado numerosos trabajos que reflejan su interés por explorar diferentes vertientes del jazz contemporáneo, desde el postbop hasta la fusión con el funk, el rock y la electrónica.
Su incorporación a The Remedy Tour aporta una nueva personalidad al diálogo entre la guitarra y el saxofón que constituye uno de los elementos fundamentales de la música de Rosenwinkel. Su creatividad, su intensidad interpretativa y su extraordinaria capacidad de improvisación lo convierten en un interlocutor ideal para este repertorio.
AARON GOLDBERG
Elegancia, profundidad y libertad improvisadora
Aaron Goldberg (Boston, Estados Unidos, 1974) es uno de los pianistas más destacados del jazz contemporáneo, reconocido por su extraordinaria sensibilidad musical, su profundo conocimiento de la tradición y una concepción de la improvisación que combina virtuosismo, lirismo y sofisticación armónica.
Desde muy joven mostró un especial interés por el jazz y comenzó a desarrollar una intensa actividad musical que compaginó con su formación académica. Estudió en la Universidad de Harvard, donde se graduó con honores, y posteriormente amplió su formación filosófica en la Universidad de Tufts.
Su carrera profesional adquirió una importante proyección internacional a finales de los años noventa, especialmente a raíz de su colaboración con el saxofonista Joshua Redman, con quien inició una relación artística que se ha prolongado durante décadas.
También ha trabajado con figuras como Wynton Marsalis, Freddie Hubbard, Tom Harrell, Al Foster, Joe Lovano, Ron Carter y Cécile McLorin Salvant, entre muchos otros.
Paralelamente, ha desarrollado una destacada trayectoria como líder de su propio trío, con trabajos como Worlds, Home, The Now y At the Edge of the World, en los que despliega un lenguaje pianístico de gran riqueza armónica y expresiva.
Su relación con Kurt Rosenwinkel comenzó mucho antes de la grabación de The Remedy. A partir de 2004 formó parte durante varios años de su grupo, contribuyendo decisivamente a configurar la identidad sonora de aquella formación.
Su presencia en The Remedy Tour supone el reencuentro con un repertorio del que fue uno de sus protagonistas originales, aportando la complicidad, la profundidad musical y la libertad improvisadora que han caracterizado su trayectoria.
JOE MARTIN
El contrabajo como fundamento y voz propia
Joe Martin es uno de los contrabajistas más respetados y solicitados de la escena jazzística neoyorquina. Reconocido por su extraordinaria solidez rítmica, su sonido cálido y su sofisticada concepción armónica, ha desarrollado una extensa carrera junto a algunos de los músicos más destacados del jazz contemporáneo.
Establecido en Nueva York desde 1994, ha trabajado con figuras como Mark Turner, Chris Potter, Brad Mehldau, Kurt Rosenwinkel, Gilad Hekselman, Al Foster y Billy Hart, participando en numerosas grabaciones y proyectos internacionales.
Su forma de entender el contrabajo trasciende la función tradicional de acompañamiento. Martin combina una impecable precisión rítmica con una notable sensibilidad melódica y una especial capacidad para interactuar con los solistas, contribuyendo activamente al desarrollo de las improvisaciones colectivas.
Como compositor y líder ha publicado trabajos como Passage y Not by Chance, en los que muestra una concepción musical profundamente vinculada al diálogo entre los instrumentos y a la búsqueda de nuevas posibilidades expresivas.
Fue uno de los integrantes del quinteto que grabó The Remedy en 2006, y su participación en la gira de 2026 recupera una conexión musical especialmente significativa.
Su capacidad para sostener complejas estructuras armónicas y rítmicas sin perder flexibilidad ni sensibilidad resulta fundamental para el equilibrio sonoro de esta formación.
KENDRICK SCOTT
Una de las grandes personalidades de la batería contemporánea
Kendrick Scott (Houston, Estados Unidos, 1980) es uno de los baterías y compositores más destacados del jazz actual. Su extraordinaria musicalidad, su refinado sentido del ritmo y su capacidad para desarrollar una intensa interacción con los demás instrumentos lo han convertido en una figura de referencia dentro de la escena internacional.
Criado en una familia de músicos, comenzó a tocar la batería durante su infancia y completó su formación en la prestigiosa High School for the Performing and Visual Arts de Houston, antes de continuar sus estudios en el Berklee College of Music de Boston.
A lo largo de su trayectoria ha colaborado con grandes figuras como Herbie Hancock, Charles Lloyd, Terence Blanchard, Kurt Elling, Kurt Rosenwinkel y Robert Glasper, demostrando una extraordinaria versatilidad en diferentes contextos musicales.
Su trabajo como líder ha alcanzado una notable proyección internacional con el grupo Kendrick Scott Oracle, con el que publicó álbumes como We Are the Drum (2015) y A Wall Becomes a Bridge (2019), ambos para el prestigioso sello Blue Note Records.
En 2023 presentó Corridors, un proyecto en formato de trío junto al saxofonista Walter Smith III y el contrabajista Reuben Rogers, en el que profundizó en una concepción especialmente abierta y expresiva de la batería.
El estilo de Scott se caracteriza por una extraordinaria capacidad para combinar energía y sutileza, complejidad rítmica y sensibilidad melódica. Su interpretación se integra en el discurso colectivo sin renunciar a una personalidad propia, convirtiendo la batería en un instrumento capaz de dialogar constantemente con la armonía y la melodía.
En The Remedy Tour asume el papel que Eric Harland desempeñó en la grabación original, aportando su particular concepción del ritmo a unas composiciones que ofrecen un amplio espacio para la creatividad y la improvisación.
Su presencia completa un quinteto de extraordinaria categoría, en el que cada músico aporta una personalidad diferenciada al servicio de una misma visión artística.

