Mark Guiliana, batería
Chris Morrissey, bajo eléctrico
Nick Semrad, teclados
BEAT MUSIC 2.0
El ritmo como territorio de exploración
Considerado uno de los baterías más innovadores e influyentes de su generación, Mark Guiliana presenta BEAT MUSIC 2.0, su nuevo álbum, publicado el 25 de septiembre de 2026 por Edition Records. El trabajo supone la esperada continuación de BEAT MUSIC! BEAT MUSIC! BEAT MUSIC!, el disco de 2019 que recibió una nominación a los premios Grammy y que consolidó su particular concepción de la música electrónica interpretada desde la libertad creativa del jazz.
A lo largo de ocho composiciones de carácter cinematográfico, Guiliana desarrolla un universo sonoro de extraordinaria riqueza rítmica en el que conviven potentes líneas de bajo, sintetizadores, texturas electrónicas y una batería de precisión asombrosa. El resultado es una propuesta intensa y dinámica, donde la estética de producción retro se combina con una interpretación decididamente contemporánea y abierta a la experimentación.
El álbum cuenta con la participación de músicos como Nicholas Semrad, Stu Brooks y Tim Lefebvre, además de la colaboración vocal de Gretchen Parlato. Juntos contribuyen a dar forma a una música que encuentra su identidad en el diálogo entre instrumentos acústicos y electrónicos, la complejidad de sus estructuras rítmicas y una constante búsqueda de nuevas posibilidades expresivas.
Inspirado también en la cultura de los primeros videojuegos y en la estética electrónica de los años ochenta, BEAT MUSIC 2.0 incorpora un original universo visual de ocho bits desarrollado por Steve Wall, colaborador habitual del músico. Una mirada al pasado que, lejos de caer en la nostalgia, sirve como punto de partida para explorar nuevas formas de entender el ritmo, la composición y la producción musical.
En una época cada vez más marcada por la automatización y la tecnología, Guiliana reivindica el elemento humano como esencia de la creación musical. Su propuesta demuestra que la electrónica y la interpretación instrumental no son mundos opuestos, sino lenguajes complementarios capaces de generar una experiencia sonora tan innovadora como profundamente orgánica.
MARK GUILIANA, EN SUS PROPIAS PALABRAS
Sobre la creación de BEAT MUSIC 2.0
Para Mark Guiliana, BEAT MUSIC 2.0 representa mucho más que la continuación de un proyecto iniciado años atrás. En una entrevista concedida a la publicación musical 15 Questions, el batería explica que nunca ha abandonado realmente ese universo sonoro, cuyas influencias y formas de entender la música siguen presentes en buena parte de su trabajo.
Más que una secuela, considera el nuevo álbum una actualización de su lenguaje musical, un reflejo de su momento creativo actual y de su evolución como compositor, intérprete y productor.
«Lo veo como una instantánea de quién soy hoy».
Una de las ideas centrales de su filosofía artística es que la música debe determinar su propio camino. Guiliana explica que sus composiciones no nacen necesariamente con un formato instrumental definido. A menudo, una misma idea puede evolucionar hacia un entorno acústico o adquirir una dimensión más electrónica, dependiendo de las posibilidades expresivas que vaya descubriendo durante el proceso creativo.
Esta concepción también determina su relación con la batería. Aunque es el instrumento que le ha dado reconocimiento internacional, Guiliana evita convertirlo en el centro de atención de todas sus composiciones. Su objetivo es que cada elemento encuentre su lugar dentro del conjunto y contribuya al desarrollo de la música sin protagonismos innecesarios.
La influencia de artistas como Aphex Twin o Squarepusher ha sido decisiva en su manera de abordar el ritmo. Fascinado por las posibilidades de la programación electrónica, Guiliana comenzó a explorar patrones que, en ocasiones, parecían imposibles de interpretar físicamente con una batería convencional. De esa búsqueda surgió una forma de tocar extraordinariamente personal, en la que la precisión de las máquinas convive con la espontaneidad y la expresividad humanas.
Sin embargo, para el músico, la tecnología nunca debe convertirse en un fin en sí mismo. En BEAT MUSIC 2.0, las texturas electrónicas proceden de interpretaciones reales y no de procesos automatizados. Lo importante no es tanto la herramienta utilizada como la personalidad y la intención musical de quien la maneja.
Esta misma filosofía explica la importancia que concede a la colaboración con otros músicos. Aunque el álbum fue grabado en diferentes estudios, Guiliana considera fundamental la complicidad construida durante años con sus compañeros, una conexión que permite conservar la espontaneidad y el carácter colectivo de la música incluso cuando las grabaciones se realizan por separado.
En definitiva, BEAT MUSIC 2.0 es una declaración de principios: una música abierta a la experimentación, que aprovecha las posibilidades de la tecnología sin renunciar a la intuición, la creatividad y la emoción de la interpretación humana.
BIOGRAFÍA
Mark Guiliana: entre el jazz, el rock y la electrónica
Descrito por The New York Times como «un batería en torno al cual se ha generado un auténtico culto de admiración», Mark Guiliana es una de las personalidades más singulares de la música contemporánea. Batería, compositor, productor y multiinstrumentista estadounidense, ha desarrollado durante más de dos décadas un lenguaje propio que desafía las fronteras tradicionales entre el jazz, la electrónica, el rock y las músicas de vanguardia.
Su extraordinaria capacidad rítmica, su dominio técnico y su imaginación musical lo han convertido en un colaborador habitual de artistas de muy diferentes estilos, entre ellos Brad Mehldau, St. Vincent, Meshell Ndegeocello, M83, Matt Cameron (Pearl Jam/Soundgarden) y David Bowie.
Desde sus primeros trabajos junto al contrabajista Avishai Cohen, Guiliana destacó por una concepción de la batería que combinaba la sofisticación del jazz moderno con una marcada sensibilidad hacia los ritmos procedentes del hiphop, el funk y la música electrónica.
Uno de los proyectos más relevantes de su trayectoria fue Mehliana, el dúo formado junto al pianista Brad Mehldau, con quien publicó en 2014 Mehliana: Taming the Dragon. En este trabajo, el piano eléctrico, los sintetizadores y la batería se integran en un lenguaje de gran libertad improvisadora, anticipando algunas de las propuestas más innovadoras del jazz contemporáneo.
En paralelo, Guiliana desarrolló una importante actividad como líder de su propio cuarteto de jazz, con el que grabó álbumes como Family First (2015) y Jersey (2017). Estos trabajos reflejan su faceta más acústica y su capacidad para construir un discurso musical de gran riqueza melódica y armónica sin renunciar a la complejidad rítmica que caracteriza su estilo.
Un momento especialmente significativo de su carrera llegó en 2016, cuando participó en la grabación de Blackstar, el último álbum de David Bowie. Su contribución a este trabajo, junto a otros destacados músicos de la escena jazzística neoyorquina, resultó fundamental para configurar el singular universo sonoro de una de las obras más celebradas de la etapa final del artista británico.
Su interés por la electrónica encontró una de sus expresiones más personales en el proyecto Beat Music, concebido como un espacio de experimentación en el que confluyen las estructuras rítmicas del jazz, la producción electrónica y las influencias del rock y el hiphop. En 2019 publicó BEAT MUSIC! BEAT MUSIC! BEAT MUSIC!, que recibió una nominación al Grammy al Mejor Álbum Instrumental Contemporáneo en 2020.
En los años siguientes, Guiliana continuó ampliando los límites de su creatividad con trabajos como the sound of listening (2022) y Mischief (2023), publicados por Edition Records, que pusieron de manifiesto su inquietud por explorar nuevas sonoridades y formas de composición.
En 2024 presentó MARK, su primer álbum concebido e interpretado íntegramente en solitario. A través de la superposición de baterías, percusiones, piano, sintetizadores y otros instrumentos, el músico desplegó una faceta más íntima y experimental, mostrando su madurez como compositor, arreglista y multiinstrumentista. El disco recibió una nominación al Grammy al Mejor Álbum Instrumental Contemporáneo en 2025, la segunda de su carrera.
Esta evolución tuvo continuidad en questions (volume one), publicado en junio de 2025. Se trata de una obra especialmente introspectiva en la que Guiliana sitúa el piano y los instrumentos de percusión melódica en el centro de su discurso musical, creando atmósferas delicadas y sugerentes mediante una combinación de instrumentos acústicos, sintetizadores y sutiles tratamientos electrónicos.
Lejos de limitarse a su extraordinario dominio de la batería, estos trabajos revelan a un músico interesado en la composición como forma de expresión personal, capaz de desenvolverse con igual naturalidad en el terreno de la improvisación, la experimentación electrónica o la creación de paisajes sonoros de carácter casi cinematográfico.
Con BEAT MUSIC 2.0, publicado en septiembre de 2026, Guiliana regresa a uno de sus proyectos más emblemáticos desde una perspectiva renovada. El álbum sintetiza muchas de las inquietudes que han definido su trayectoria: la exploración del ritmo, la búsqueda de nuevas texturas, la libertad improvisadora y el diálogo permanente entre tradición e innovación.
Su capacidad para integrar influencias aparentemente distantes y transformarlas en un lenguaje musical inconfundible ha consolidado a
Mark Guiliana como una figura de referencia en la evolución de la batería y de la música instrumental contemporánea.

